Publicidade

Ourense Termal


Atrás · Actualidade · A guía de ECO · Subscrición · Contacto

Los tres pilares de las negociaciones para el Brexit

PUBLICADO O 30 DE OUTUBRO DE 2017 · (0)



FUNDACIóN GALICIA EUROPA · JAVIER NAVEIRA FERNáNDEZ


Una vez que el Reino Unido activó el proceso de salida y la UE consensuó sus pautas negociadoras, ambas partes comenzaron en junio una serie de rondas de negociación para aprobar los términos de este proceso. Desde un principio se fijaron tres temas fundamentales para que las negociaciones puedan continuar y se consiga una salida que satisfaga los intereses de europeos y británicos.

El primer pilar cubre los derechos de los tres millones de europeos en Reino Unido y del millón de británicos que residen en la UE. Desde Bruselas se busca garantizar los derechos de ambos grupos una vez se produzca el Brexit, derechos que se aplicarían también a familiares y cónyuges sin importar su nacionalidad. Por lo contrario, el Reino Unido quiere ofrecer esos derechos a través de un “estatus establecido” solo a aquellos que hayan residido en suelo británico durante al menos cinco años, mientras que los demás gozarían de menos beneficios y tendrían que solicitar un estatus temporal para poder permanecer. Bruselas advierte que todavía existen divergencias fundamentales en este asunto, al cual se suma el rechazo de Reino Unido a que los derechos de los ciudadanos europeos en suelo británico queden protegidos por el Tribunal de Justicia de la UE, una petición expresa de Bruselas.

El segundo pilar se cierne sobre la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte. Tanto Irlanda como el Reino Unido no quieren hacer peligrar el proceso de paz, Londres pretende evitar el regreso de puestos de control fronterizos cuando la zona se convierta en frontera exterior de la UE y propone mantener el actual espacio común bilateral. Según los británicos, debido a las circunstancias únicas de la cuestión norirlandesa, la vuelta de los antiguos controles supondría no sólo un impacto económico sino también psicológico que podría peligrar los Acuerdos del Viernes Santo, una opinión que también comparte la República de Irlanda, aunque con matices. Ante la intención del Reino Unido de llegar a un pacto que permitiese mantener el libre comercio con la UE en esa frontera, Bruselas sospecha que pueda tratarse de un experimento para disfrutar de las ventajas del mercado único y consolidar esa situación como base para su futura relación con la UE. Por ello, a pesar de que durante la última ronda se han logrado avances, Bruselas recordó que las decisiones en torno a esta frontera sólo serán un caso único y excepcional que no se ampliará al resto de las futuras relaciones.

Finalmente, el tercer pilar cubre la factura económica, un tema que está monopolizando y, a su vez, estancando las negociaciones. A pesar de que el Reino Unido admitió que su salida implicará dicha factura en concepto de compromisos pendientes, no existe consenso sobre la cuantía o qué partidas deberían estar incluidas en la factura, y mientras Bruselas la estima entre los 60.000 y 100.000 millones de euros, Londres no estaría dispuesto a pagar más de 40.000. Asimismo, las negociaciones se estancaron todavía más al decidir el Reino Unido que las obligaciones sólo estarían limitadas a su última contribución al presupuesto europeo antes de su salida, una posición que Bruselas no acepta ya que señala que los contribuyentes europeos no deben pagar a 27 los compromisos adquiridos a 28.



Comentar








Enviar

Comentarios (0)