Publicidade

Ourense Termal


Atrás · Actualidade · A guía de ECO · Subscrición · Contacto

Jóvenes violentos

PUBLICADO O 24 DE MAIO DE 2018 · (0)



PEPE CASTRO · PERIODISTA


Los medios de comunicación llevan a sus páginas o a las ondas informaciones que dan cuenta de nuestras grandezas, que son muchas, y también de nuestras miserias, que no son pocas, y últimamente transmiten noticias que protagonizan niños, adolescentes y jóvenes que son tan crueles e inquietantes que sobrecogen el ánimo.

En Málaga, un adolescente discapacitado de 14 años sufre abusos sexuales por parte de un compañero de la misma edad. En Salamanca, la policía detuvo a un menor de edad tras una denuncia por violación presentada por una joven de nacionalidad china. En Madrid, el entrenador de un equipo juvenil acabó hospitalizado tras ser golpeado por varios jugadores juveniles del equipo contrario. En Aranjuez, cinco jóvenes pegaron una paliza a un muchacho de 17 años a la salida de un colegio.

Todos recordamos que en Murcia una niña de 11 años dio a luz a un bebé en el Hospital de la Arrixaca y el padre de la criatura es su hermano de 14 años. En Bilbao dos menores de 13 y 16 son los autores de la muerte del ex futbolista Ibon Urrengoetxea, asesinado en plena calle. También en Bilbao, dos menores de 14 años cosieron a puñaladas a dos ancianos en su domicilio… En Ponferrada detuvieron a cuatro menores de entre 15 y 16 años que, arropados por un grupo de diez adolescentes, propinaron una paliza a un policía local que estaba esperando a su mujer.

Son algunas noticias de enero y febrero de este año protagonizadas por niños y adolescentes que impresionan por la violencia y crueldad con que actúan y por los resultados que se derivan de sus acciones, a las que hay que sumar los casos de acoso escolar a compañeros, el machismo en el recreo, el acoso y control que muchos adolescentes ejercen sobre sus parejas, las formas de violencia y desprecio que muestran hacia los profesores, las denuncias que presentan por una bofetada correctora contra el padre o la madre…

No es fácil encontrar explicación a tanta perversidad en niños que ejercen la violencia.  Emilio Calatayud, que conoce el mundo de los niños y adolescentes, dice que “hay chavales que lo tienen todo y cometen un delito, les quitas el móvil o el ordenador y amenazan con el suicidio…, uno le rompió la nariz a su madre por desconectarle el ordenador”. El juez granadino añade que “estamos criando unos niños muy light y la vida es dura” y reivindica para los padres el derecho a corregir razonablemente a los hijos. “Confundir un cachete con maltrato es una barbaridad”.

Tantos y tan crueles sucesos deberían llevar, cuando menos, a reflexionar sobre el modelo de sociedad, sobre nuestra escala de valores, sobre la educación que se imparte y la implicación de la familia en la educación en la labor de apoyo a los docentes. En el fondo de toda esta problemática está lo que algunos expertos llaman la “radical soledad” de los niños y adolescentes, aparcados en la escuela, solos en sus casas, enganchados a la red que les bombardea con violencia y pornografía sin que nadie les ofrezca una alternativa de ocio saludable.

Por tanto, todos tenemos una parte alícuota de culpa y es preciso recordar que estos adolescentes y jóvenes en proceso de formación están llamados a ser los dirigentes de empresa, los técnicos y los profesionales de la sociedad del mañana.

Por eso, los padres –y toda la sociedad–, que están seriamente preocupados, con razón, por el mundo que van a dejar a los hijos, también deberían preocuparse y reflexionar sobre qué clase de hijos vamos a dejar al mundo del mañana. La salvaje delincuencia infantil y juvenil en sus distintas formas perversas no anticipa nada bueno.



Comentar








Enviar

Comentarios (0)