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De esperanza también se vive

PUBLICADO O 30 DE XULLO DE 2021 · (0)



ERNESTO S. POMBO · PERIODISTA


Estudiosos, analistas y especialistas de todas las escuelas, tendencias e inclinaciones se muestran de acuerdo. Con excepciones, claro. La economía española se recupera a grandes pasos y, de no surgir contratiempos inesperados, el panorama se presenta propicio para el optimismo. Siendo conscientes de que gran parte del éxito dependerá de no cometer errores, el futuro que pintan nos sirve para crear una ilusión de la que no disponíamos. Debe ser que la llegada del verano, los anuncios de que se aproxima el fin de la pandemia, pese a los ataques de la variante Delta, y la reducción de las medidas de prevención, contribuyen a la recuperación del optimismo. Cuestión harto importante porque de esperanza también se vive.

La que estamos a punto de superar no ha sido una crisis al uso. Y eso tiene entre otros inconvenientes, a la hora de hacer las previsiones, que no existen datos de experiencias anteriores. Pero sí parece confirmado que, tras año y medio de penurias, y aunque aún vivimos atenazados por la incertidumbre, empresas y hogares recuperan la confianza y eso explica que se restaure la demanda interna y la actividad empresarial.

Pero no solo especialistas y estudiosos muestran optimismo. El Banco de España y organismos internacionales como la Comisión Europea, revisan al alza sus proyecciones para 2021 y 2022. Destacados y muy significativos empresarios mostraron su convencimiento de que “el país se está saliendo del mapa”. Incluso más; en el encuentro anual la Cercle apoyó los indultos a los condenados por el procés, al entender que el apaciguamiento del clima político en Cataluña también favorecerá la estabilidad económica.

De igual forma, la recuperación de los niveles de empleo previos al comienzo de la pandemia, auguran optimismo para lo que es considerado, incluso por los propios ciudadanos como el primer problema del país. Y esa recuperación hace ya pensar al Gobierno en realizar una revisión al alza de las previsiones de crecimiento oficiales.

Porque existe un cierto consenso entre las autoridades competentes sobre la mejora económica, que establecen que el crecimiento para España estará en el entorno de un 6 % ya en este año, y en que otro tanto está por venir en el 2022, hasta llegar al 2023 a un nivel de PIB similar al del 2019. Pero en el caso de Galicia, las previsiones son aún mejores. Las cifras macroeconómicas nos descubren que aquí la caída del PIB el pasado año fue más suave que la estatal. Y se asegura también que la economía gallega puede repuntar más rápido, según datos del Instituto Galego de Estadística, si se tiene en cuenta que el primer trimestre del 2021, todavía con la tercera ola de la pandemia activa, el PIB sufrió su menor descenso desde el estallido de la pandemia. A ello hay que unir que casi la mitad de las empresas gallegas considera limitado el impacto ésta.

No es tan optimista el catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Santiago de Compostela, Xavier Vence porque, según declaró a La Voz de Galicia, “a pandemia agravou problemas de fondo que xa viñan de atrás. Se só fora un problema derivado da crise sanitaria, poderíase despegar con certa rapidez, cos estímulos tan importantes que chegan da UE. Pero non está claro que se estén afrontando os problemas de fondo do modelo económico galego”.

Y es que los Fondos Next Generation de la UE juegan un papel vital en el resurgimiento de las economías española y gallega. A España le corresponden 140.000 millones de euros del fondo de recuperación de 800.000 millones con el que la UE quiere sacar a las economías europeas de la crisis y acelerar las transiciones verde y digital, de los que 72.000 millones serán en subvenciones y el resto en préstamos. Se desconoce lo que llegará a Galicia que presentó propuestas para financiar más de 350 proyectos de desarrollo sostenible, sanidad, protección del medio ambiente, movilidad, innovación, nueva economía de las ciudades y digitalización, con una inversión de 19.698 millones de euros, cantidad que el presidente Núñez Feijóo entiende como un tanto exagerada al aceptar que Galicia no recibirá lo solicitado.

El propio presidente gallego comparó los efectos los fondos europeos en la economía con los de están propiciando las vacunas en la salud. Y si es así, resultarán claves en el nuevo escenario que se nos avecina. Un escenario, dentro de las lógicas cautelas, cargado de optimismo, en el que desde la UE a la más reducida de las empresas, tienen mucho que decir. Y al que contribuiría muy positivamente un nuevo clima político y social, alejado de altercados y refriegas. Y con la unidad política que pidió Bruselas antes de avalar la entrega de los primeros 19.000 millones que tanto necesitamos. Pero eso ya es un sueño que se antoja imposible. Así que instalémonos, de momento, en la esperanza. Que es lo que nos queda.



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